La palabra de Dios nos recuerda en el libro de Génesis que fuimos creados a la imagen de Dios. (Gen 1:26-28)
¿Pero qué significa haber sido creado a la imagen de un Dios santo, todopoderoso, omnisciente y omnipresente?
Para entender esto, debemos escudriñar el significado de la palabras imagen y santidad, pues sabemos que los otros atributos como su poder, o la capacidad de saberlo todo o estar en todo lugar presente es mas allá de la intención de lo que la palabra imagen significa. El diccionario secular define imagen como:
Imagen.
(Del lat. imāgo, -ĭnis).
1. f. Figura, representación, semejanza y apariencia de algo.
2. f. Estatua, efigie o pintura de una divinidad o de un personaje sagrado.
O sea que al ser portadores de la imagen de Dios, quiere decir que su figura se manifiesta de alguna manera en nosotros, o sea somos como una representación del que nos hizo, somos su semejanza y apariencia.
Algunas veces cuando nuestros hijos o hijas están creciendo, pretenden jugar a ser nuestros padres, ellos imitan lo que nos ven hacer y juegan pretendiendo ser nosotros. O sea que ellos tratan de ser imagen nuestra en sus juegos.
Ciertamente Dios no nos creo para ser imitadores de él en juegos, sino que literalmente nos creo para imitar su manera de ser, su comportamiento, sus principios y todo aquello que él puso en ti y en mí como reflejo de sí mismo.
Esto nos lleva directamente a considerar la otra parte de ser hechos a la imagen de Dios. Ciertamente una imagen inanimada, no puede hacer o representar mucho de la vida en un ser humano, eso es exactamente la razón por la cual una imagen muerta no puede ser representación de lo que es vivo.
Pero en cuanto a Dios, si somos hechos a su imagen y semejanza, lo cual implica hacer como él hace y vivir como él vive. Una estatua no es capaz de vivir como un ser creado, pues su propósito es ser inerte, y quizás representar algo vivo superficialmente, por ejemplo; dentro de las técnicas del arte, una de las técnicas es llamada “naturaleza muerta o inerte”, interesante, la naturaleza muerta es solo una imagen efímera de algo vivo, no puede sino superficialmente representar lo real o vivo de las cosas.
Pero cuando Dios llama al hombre “que fue creado a imagen y semejanza de Dios”, lo primero que nos asemeja a Él es el hecho de tener vida, lo segundo es tener esas características de Él. Por ejemplo Dios es santo; Si somos su imagen, entonces nosotros deberíamos también ser santos. Aun más Dios nos demanda ser santos. (1Pedro 1:16) (Levíticos 20:7)
La palabra santidad según el diccionario secular significa:
Santidad.
(Del lat. sanctĭtas, -ātis).
1. f. Cualidad de santo.
Santo.
(Del lat. sanctus).
1. adj. Perfecto y libre de toda culpa.
3. adj. Dicho de una persona: De especial virtud y ejemplo. U. t. c. s.
4. adj. Dicho de una cosa: Que está especialmente dedicada o consagrada a Dios.
O sea que tú eres llamado a ser santo, pues tus culpas fueron quitadas, fuiste hecho perfecto en Cristo Jesús Dios Nuestro, (Colosenses 2:9-10). O sea que para ser imagen de Dios, tenía que haber un cambio en tu vida, pues esa imagen que Dios puso en Adam fue dañada por el pecado, y entorpecida por la maldad. Pero al Cristo morir en la cruz por ti y por mí, fuimos restaurados de nuestra imagen pecaminosa a la imagen perfecta del Hijo de Dios, y quitada nuestra culpa por la redención pagada por Cristo en la cruz del calvario por tu vida y la mía; así que la imagen de Dios fuese restaurada a través de Cristo en preparación de su venida en gloria, lo cual te hace sujeto a la santidad ya no como posibilidad sino como deuda a Dios, pues eres propiedad de Dios y fuisteis restaurado por Dios a través de Cristo para sí mismo.
¿Que implica la santidad? Una de las cosas que Dios ha hecho en nuestra vida es transferirnos de un mundo de maldad a uno de justicia y amor. O sea que el ser santo no es solo aparentar ser lo que no se es, pero ser santo según Dios es guardar sus mandamientos, es amar a Dios sobre todas las cosas, es estar dedicado y separado para él y ministrar a él en su santuario, ser santo es detestar el pecado pues es enemigo de Dios por cuanto el pecado conlleva la muerte, y según la escritura uno de los últimos enemigos de Dios es la muerte la cual entro a la humanidad como consecuencia del pecado, o sea que ser santos no es tan fácil, es un producto del amor de Dios al acercarnos a su presencia en humillación y con corazón contrito.
Somos comprados a precio, por lo tanto nuestros caminos fueron cambiados por aquel que nos compro y nos debemos a él. Si somos imagen de Dios, somos imitadores de las acciones de Dios, y si imitamos sus acciones, entonces somos santos pues sus acciones son santas en todos sus términos, por eso podemos entender la demanda de Dios “sed santos porque Yo Soy Santo”.
Medítalo Dios te continúe bendiciendo
Lic. Dervis Hernández – 2011